Willie Colón: legado como pilar de la salsa brava y su fuerte vínculo con Venezuela tras su fallecimiento a los 75 años
El trombonista, compositor, productor y cantante puertorriqueño Willie Colón falleció el 21 de febrero de 2026 en Nueva York a los 75 años de edad. Conocido como ‘El Malo’, fue uno de los grandes impulsores de la salsa brava de los años 70, con un sonido callejero, rabioso y potente que popularizó el género a nivel mundial. Aunque no inventó el uso del trombón en la salsa (crédito que va más a Eddie Palmieri con su trombanga), Colón lo potenció junto a soneros icónicos como Héctor Lavoe y Rubén Blades, logrando éxitos inolvidables como los álbumes con Fania Records. Colaboró en discos emblemáticos como ‘Siembra’, ‘Baquiné de angelitos negros’, ‘Asaltos navideños’ y producciones con Celia Cruz y Soledad Bravo, incorporando influencias de funk, jazz, rock y música brasileña. Su figura del ‘malandro’ se construyó desde su debut ‘El Malo’ (1967), combinando narrativa barrial con letras sociales que hablaban del inmigrante latino en Nueva York y de la realidad caribeña. Tuvo una conexión especial con Venezuela, donde la salsa explotó durante el boom petrolero de los 70; el país fue clave en sus ventas de discos y presentaciones, y él mismo reconoció que mucho de su éxito se debió al público venezolano, llegando incluso a nombrar Caracas en sus temas y a aparecer en TV local como en ‘La Intrusa’ y sketches con Rubén Blades. Expertos como Xariell Sarabia, Mercedes Sanz y César Miguel Rondón destacan que, aunque no fue el único arquitecto de la salsa, Colón fue fundamental para expandirla, hacerla accesible y mantener su esencia emocional y rebelde. Su partida deja un vacío irremplazable en el género que él ayudó a definir y llevar a nuevas generaciones.
