Los Grammy se convierten en un altavoz contra las políticas migratorias de Trump
La gala de los premios Grammy de 2026 estuvo marcada no solo por la música y los galardones, sino también por un fuerte tono reivindicativo contra las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump y, en especial, contra la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Diversos artistas aprovecharon la enorme visibilidad del evento para lanzar mensajes políticos y sociales en defensa de los derechos de las personas migrantes.
Uno de los momentos más destacados de la noche lo protagonizó Bad Bunny, que hizo historia al ganar el Grammy a álbum del año con un disco íntegramente en español. En su discurso, el artista puertorriqueño fue especialmente contundente al pedir el fin del ICE y denunciar la deshumanización de los inmigrantes, recordando que son personas y ciudadanos con derechos. Además, apeló a una forma de lucha basada en el amor y no en el odio, subrayando que responder al odio con más odio solo refuerza la división social.
Billie Eilish también se sumó a las críticas al recoger el premio a canción del año, declarando que nadie es ilegal en tierras robadas y animando a seguir alzando la voz. En la misma línea, Olivia Dean reivindicó el legado de la migración recordando su propia historia familiar y destacando la valentía de quienes emigran. Otros artistas como Lady Gaga y Justin Bieber mostraron su apoyo desde la alfombra roja con chapas en las que se leía “Fuera ICE”.
La gala dejó además otros momentos relevantes, como el éxito de Kendrick Lamar, que fue el artista más premiado por segundo año consecutivo, y la emotiva y cómica intervención de Cher, que protagonizó varios despistes al entregar uno de los premios principales. En conjunto, los Grammy de 2026 confirmaron el papel de la música como herramienta de denuncia social y como plataforma para amplificar mensajes políticos ante una audiencia global.
