El impacto de la inteligencia artificial en la música y los músicos humanos
La aparición de músicos generados por inteligencia artificial (IA) está transformando la industria musical. Plataformas como Suno permiten crear canciones completas en cualquier estilo, con voces, letras, imágenes y vídeos, imitando incluso a artistas conocidos. Esto ha generado un aluvión de música que, aunque técnicamente perfecta, carece de la humanidad y el alma de las creaciones humanas. La industria musical se beneficia, pero los músicos reales ven amenazados sus ingresos y su visibilidad. Ejemplos de éxito incluyen bandas ficticias como The Velvet Sundown, el cantante country Breaking Rust o la artista Xania Monet, todos generados por IA y gestionados a través de avatares o perfiles ocultos. Los acuerdos entre discográficas y empresas de IA, como el firmado entre Warner y Suno, permiten usar estilos y voces de artistas famosos mediante licencias, pero contribuyen a la precarización de los músicos reales. En España, discográficas como All Music Works representan exclusivamente a músicos de IA, preparando incluso conciertos con hologramas. Aunque la música generada por IA puede atraer a audiencias y algoritmos, su impacto sobre la creatividad humana y la percepción del arte plantea un debate sobre el futuro de los músicos visibles y el valor del arte auténtico frente a la producción masiva digital.
