Críticas a la UER y reivindicaciones feministas marcan la segunda semifinal de Eurovisión 2025
La segunda semifinal de Eurovisión 2025, celebrada en Basilea, estuvo marcada por una fuerte carga de crítica social, reivindicación feminista y cuestionamientos a la censura impuesta por la Unión Europea de Radiodifusión (UER). La actuación de varias artistas como Miriana Conte (Malta), Erika Vikman (Finlandia) y las Tautumeitas (Letonia) evidenció una lucha contra el puritanismo de la organización, que censuró expresiones artísticas por considerarlas inadecuadas. Mientras tanto, el comentarista Tony Aguilar y la periodista Julia Valera, en nombre de RTVE, rompieron el silencio impuesto al mencionar la solicitud española de abrir un debate sobre la participación de Israel en el festival, citando cifras de víctimas en Gaza. La intervención fue significativa por su tono sereno pero contundente, contrastando con la estricta línea editorial que impone la UER. Asimismo, se criticó la doble moral de la organización al censurar vestuarios femeninos pero permitir torsos desnudos de hombres, generando debate sobre igualdad de trato. La audiencia respondió con apoyo a las actuaciones más reivindicativas y con silencio o desaprobación hacia otras como la israelí. La gala mostró cómo Eurovisión se ha convertido en un espacio de resistencia cultural frente a una organización considerada por muchos como desfasada.
