La UER decide el futuro de Israel en Eurovisión mientras España sopesa retirarse del festival
La Unión Europea de Radiodifusión (UER) celebra los días 4 y 5 de diciembre una asamblea clave para el futuro de Eurovisión. En ella se debatirá la continuidad de Israel en el concurso tras las críticas recibidas por su participación durante el conflicto de Gaza. La decisión afectará directamente a España y RTVE, que han condicionado su permanencia a la posible expulsión de la cadena israelí KAN. La controversia comenzó en las ediciones de Malmö 2024 y Basilea 2025, donde Israel fue acusado de instrumentalizar el festival con fines políticos y de vulnerar normas de neutralidad. RTVE, junto con las televisiones públicas de Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia, ha liderado las presiones para que la UER actúe, denunciando que mantener a Israel compromete la credibilidad y la independencia del certamen. Pese a que la Unión había anunciado una votación extraordinaria para decidir la expulsión, finalmente optó por aplazarla y someter el tema a debate en esta asamblea ordinaria, una decisión que muchos interpretan como una maniobra para evitar sanciones al país hebreo. Si Israel no es expulsado, el Consejo de Administración de RTVE deberá cumplir su compromiso de retirar la participación española, lo que supondría renunciar a uno de los programas más vistos del año y reformular el Benidorm Fest. En caso contrario, aceptar seguir en Eurovisión junto a Israel implicaría una pérdida de coherencia institucional y de apoyo público. La disyuntiva entre mantenerse por influencia mediática o retirarse en defensa de los derechos humanos marca así una de las decisiones más trascendentales de RTVE y de la historia del festival.
