Yoel Martínez, el compositor silencioso detrás del sonido de Buena Fe
El texto de Granma dibuja un retrato íntimo de Yoel Martínez, guitarrista y compositor del dúo cubano Buena Fe, resaltando el papel fundamental que cumple a la sombra del carisma y la elocuencia de Israel Rojas. Si Israel es presentado como el Quijote de la historia, el poeta que enfrenta las injusticias con palabras contundentes, Yoel aparece como el Sancho realista, el músico que ancla el trabajo creativo en la disciplina, la versatilidad y el oficio diario. Nacido en una familia de músicos —su padre formó parte del trío Taíno—, estudió guitarra clásica en la Escuela de Arte de Guantánamo, pero pronto supo que no quería ser solo un trovador de barrio: buscaba una música de mayor alcance y compromiso. Desde sus inicios en bares y restaurantes, donde forjó su técnica sobre escenarios con escaso público, se fue labrando una sensibilidad que combina el filín, el rock progresivo, la balada y el songo, construyendo una identidad sonora que trasciende géneros. El punto de inflexión llega en 1999, cuando en la propia Escuela de Arte se cruzan sus caminos con Israel Rojas; la frase casi de broma, «Yo puedo ser el loco que te ayude», se convierte en el inicio de una alianza artística que hoy supera dos décadas sin rupturas ni escándalos. Yoel no solo compone melodías, sino que construye los puentes por donde la palabra de Israel cruza hacia el público, pensando siempre en el siguiente disco, en el siguiente arreglo de cuerdas, en el siguiente concierto, sin esperar ni detenerse a mirar el éxito ya alcanzado. En el escenario, mientras Israel se lleva la voz y la atención, Yoel permanece al costado, pendiente de la guitarra y de los detalles que hacen posible el espectáculo, fiel a su rol discreto pero insustituible. La pieza concluye con una imagen poderosa: Israel es la voz que se oye, pero Yoel es la música que se siente, y sin él, Buena Fe no tendría buena fe alguna.
